509.jpg
Dos cuestiones históricas fundamentales: El uso del término hispanoamérica y el carácter no colonial de la América Hispánica

Por Ignacio de Hoces Íñiguez

A pesar del repunte en los últimos años de obras históricas que cuestionan los preceptos de la conocida «leyenda negra» española, siguen existiendo confusiones sobre lo que fue la monarquía hispánica, que, o bien por desconocimiento, o bien por injerencias político-ideológicas, continúan en el vocabulario y en las presunciones de algunos; conjeturas que inevitablemente distorsionan la historia, intentan minimizar o incluso socavar la realidad de lo que supone España para el continente americano y sirven de coartada para sustentar ideas políticas.

Este artículo pretende exponer algunos de los argumentos más demostrativos en torno a dos cuestiones: la importancia de referirse al conjunto de los países del sur de los Estados Unidos con el concepto cultural de Hispanoamérica, en vez de con otras voces, y la relación no colonial entre América con el resto de la monarquía y en particular con la Península Ibérica. Asuntos en cualquier caso más relevantes de lo que a simple vista pudiera parecer, porque parafraseando a Juan Bautista Alberdi, la falsa historia es origen de la falsa política (Uribe, IX), que en los casos en que nos va a ocupar, ha llevado a la opinión pública a servir, normalmente de una manera inconsciente, a los espurios intereses de algunos que intentan que se omita a España y sus obras.

Payne, un hispanista sin prejuicios históricos ni políticos

Por José Ángel Hernández

No había ningún dato ni antecedente que favoreciera un interés obligado por la historia de España del joven Stanley Payne. Ni su lugar de nacimiento ni sus antecedentes familiares auguraban una querencia especial y lógica por España. Así lo explica él mismo: «…nadie en mi familia tenía la menor conexión con España, mi única relación fue de lo más marginal, como uno más de los millones de norteamericanos que nacimos en territorios del antiguo imperio español (concretamente, en Texas)» (Payne 9). Y es que su Denton natal «…no formaba parte del sur hispano ni del suroeste de Texas, sino que era casi del todo anglo-americano… y culturalmente, bastante más entroncado en el Cinturón Bíblico» (Payne, 2). No era la familia Payne originaria de Texas, había llegado al estado de la estrella solitaria procedentes de Colorado, como consecuencia del empuje migratorio que supuso la Gran Depresión, marchó posteriormente a California como cientos de miles de Wasp que tuvieron que compartir su espacio laboral con otros inmigrantes, aún más depauperados, como eran los mexicanos. En 1951, con 17 años, comenzó Stanley sus estudios superiores en el College Pacific Union, que luego serían complementados en el Claremont Graduate School, donde había llegado con la intención de cursar un máster.

¡Viva el Rey! Aproximación a los fundamentos teóricos y a la historiografía de la contrarrevolución americana

Por Carlos Andrés Gómez Rodas

El bicentenario de la independencia de Colombia ofreció una ocasión inigualable para repasar los avatares de tan apasionante y compleja historia, pero, sobre todo, para reflexionar. El Diccionario de la lengua española define reflexionar así: «pensar atenta y detenidamente sobre algo». Pero reflexionar significa, además, volver sobre los movimientos ocurridos en el tiempo pasado y considerarlos con toda serenidad, objetividad y temperancia, pues, tal vez, en medio del vertiginoso sucederse de los instantes, dicha reflexión, si bien es posible, cuenta con el obstáculo propio de los afanes y vicisitudes que ofrece la supervivencia. Así pues, ya que, como decía Descartes, «muchas veces las acciones de la vida no admiten demora» (Discurso del Método III, 26,3), las consideraciones más trascendentales sobre los hechos históricos y las enseñanzas acerca de ellos se dan mucho después de acaecidos, lo cual, en coherencia con una cosmovisión judeocristiana de la realidad, podría entenderse como uno de los castigos a raíz del pecado original por el cual comienza la historia de la humanidad caída, expresado, verbigracia, en el adagio español que dice así: «la experiencia es un peine que nos dan cuando nos hemos quedado calvos».

© 2020. Revista Colombiana de Estudios Hispánicos

  • Twitter